29.5.14

4-Los mitos del budismo.

Mitos hay muchos. Y como hemos mencionado antes, existen otros tantos que gustan de desmitificar, o quizá tan solo con mencionar algo que suene a desmitificación. La única condición que se requiere es que parezca más verosímil la desmentida que el mito en sí. En el budismo existen muchos mitos. Y aquí podemos comenzar con retomar partes del Antibuda original. 
Desde el primer capítulo comencé relatando como cuando escuchaba hablar de budismo, la idea que se me hacía no era correcta a la realidad. Ni siquiera tenía mucho que ver con el budismo Nichiren que finalmente terminé practicando. Ese estereotipo, cliché para ser más claro, era el de un monje que se autoencierra en un templo, alejándose de la realidad y escapando del mundo cobardemente. Esto quizá no es del todo errado, pero no es toda la verdad. Claramente, nos falta clarificar que media realidad, no deja de ser un poco de realidad, no es que se convierta en mentira o en error. Por eso, ver el panorama completo fue un poco más complicado que esta primigenia e infantil concepción, o preconcepción para ser más precisos. Como diría Einstein, es más fácil destruir un átomo que un preconcepto. Este razonamiento naif, tiene su origen.
En el segundo capítulo, “La mala imagen del budismo”, ahondamos en este tema, sobre la errada imagen que el vulgo mantiene sobre el budismo. Algunos autores, aunque bienintencionados, quizá no lograron clarificar este aspecto de la cuestión. Entonces, encontramos que la gente en general tiene un prejuicio completo sobre el budismo del cual no hay ninguna experiencia de primera mano que lo sustente. 
En “Origen de una idiotez”, el capítulo tercero, se menciona un caso extremo donde una persona ha llegado a confundir Vudú con budismo. Mejor no seguir por esta vía, porque ni vale la pena mostrar las claras diferencias, más allá de las gramaticales. 
El capitulo cuatro, “Hazte la fama y sé budista”, comenta como la SGI hace poco por reformar esta imagen equivocada. Pero esta es la primera reforma y crítica que se le puede hacer al budismo. En realidad, para cuando ese capítulo fue escrito, la SGI era menos numerosa, ya han pasado diez años. No había surgido la idea de la “Primavera dorada” que es una tendencia a tratar de mostrarse al mundo como institución y como fe. Al conocer este programa en la agenda de la Soka Gakkai, cualquiera puede decir que el Antibuda está errado. Lo cual es en parte cierto, ya que el tiempo convirtió ese capítulo en anticuado, no como en el caso de otros apartados que aun están vigentes como el que más.
El capitulo cinco, “Religión o filosofía”, trata un tema que veremos más adelante por ser una cuestión diferente. Pero algo de relación tiene con estos mitos del budismo. Muchos legos, desconocen la respuesta a esa pregunta del título, algunos creen que es una u otra; pero la verdad es que nadie se ha podido pronunciar por una u otra opción. La respuesta del Antibuda es y siempre ha sido que, cada quien lo tome como desee y viva en consecuencia, sin incordiar con ello a nadie más.
El mayor mito del budismo es tratado en el capitulo sexto, “El verdadero Buda”, noción vulgar que sostiene que el Buda es únicamente una persona y que tiene una característica así como de un Dios, o es un Dios que adoran los budistas. Nada más perdido de la senda del camino del medio. Aunque si es cierto que muchas ramas y escuelas budistas caen en esta noción errada, allá ellos. Pero para la gran mayoría de los creyentes del budismo, el Buda es un maestro. Respetable, si; merecedor de cariño si; con una sabiduría profunda si; de una gran misericordia claramente; pero tan solo un ser humano que dejó una enseñanza muy fundamental. Y eso es lo que verdaderamente importa. Muchas escuelas originales lo han entendido, pero las que no, son las que más se conocen al parecer. El Buda es también un estado del ser humano, tanto para el budismo Nichiren como para otras tantas escuelas. Por esto se explica que se habla de otros budas, como TienTai, Nichiren Daishonin, Maitreya, etc.
El capítulo siete, “Como ser un buda y no morir en el intento”, en realidad debería ser “Como ser un budista y no morir en el intento”. Claramente trata de otra cosa, ya más adentrada en las críticas a cierta gente farisea de la fe budista. Pero hay un aspecto mítico más reciente que es mencionado en este capítulo en particular. El error en que caen muchos de confundir budismo con exitismo. “Si sos exitoso, sos un buen budista, sino está practicando mal.” Esta falsa noción acompaña a todo José Budista fariseo que arroja todas las piedras juntas contra todo aquel que se encuentra a tiro o en mala situación, para ser más exacto. Esta idea de éxito, monetario o académico, cualquiera este sea, es igualmente una noción muy reciente. No debe tener más de treinta años, perteneciendo a los finales del siglo veinte y principios del veintiuno. Nacido este mito del caldo de cultivo dejado por el capitalismo salvaje y la mercantilización de cuanto exista, justo después de los Yuppies pero un poco antes del ecommerce.
Justamente de eso trata un poco el capítulo ocho. Pero debemos recién llegar al nueve del Antibuda original para profundizar en los mitos del budismo, lo cual veremos en el próximo de este nuevo ensayo.
El antibuda.

22.5.14

3-Los budistas nominales.

El católico renegado como se menciona en el Antibuda original, es un tipo de budista que no ha superado su etapa anterior. Generalmente, cuando el budista proviene del cristianismo o de un cristiano de palabra apenas pero si de fuerte adoctrinamiento. Estos últimos son el tipo de cristiano que no va nunca a la iglesia, no reza jamás, se considera no creyente;  pero si le dicen que vaya a profesar otra creencia se aferra a lo conocido que es su cristianismo subyacente. O sino basta ver como salieron católicos de debajo de las baldosas, con la nueva asunción del papa argentino, repentinamente todos “habían sido” creyentes desde siempre. Pero es claro, disfrazados fariseos no es algo nuevo, son tan viejos como el cristianismo en si. El tratar con ese tipo de fariseos, será cuestiones de estos hermanos cristianos. A los budistas, nos tocará el José Budista, nuestro fariseo personal y propio. Entre esta clase arrogante, reside un católico renegado, cuyo resentimiento de árbol le impide ver el bosque del budismo. No justifico ni el resentimiento, ni las razones de que el mismo exista. Simplemente, me parece que resolver los asuntos inconclusos, es fundamental. Tal como uno no puede encarar una nueva relación amorosa si sigue llorando por la última mujer (hombre puede ser el caso, aunque no es el mío) que nos ha mandado a pasear. Freud podría intervenir en esta cuestión y contarnos sobre como los traumas infantiles se manifiestan a lo largo de la vida adulta, impidiendo el sano funcionamiento mental y en sociedad, llegando a niveles extremos y patológicos.  Estos budistas nominales, por no llamarlos católicos renegados, ya que por su patología negaran cualquier vinculación con dicha creencia; son bastante nocivos si se les deja rienda suelta a su arma más peligrosa, la lengua. El dicho popular, jocosamente, dice que si se muerde una persona venenosa la lengua, muere envenenada. Esta referencia ofídica, es clara para exponer como debemos tener cuidado los budistas, no con estas personas, sino con llegar a ser algo parecido a este estereotipo. Nada más fácil que caer en un cliché, aquí podríamos llamar a Antonio Gramsci para que nos asista, pero ya lo veremos más adelante. Ser un José Budista, o ser más específicamente un católico renegado/budista nominal, no es algo de lo que nadie está exento. Todos podemos caer, y aquí hago abuso del nosotros inclusivo, en esta trampa. Al reencontrarme con el Antibuda, al releer y corregir algunos capítulos; la intención fundamental fue ver si no caía yo mismo en esta trampa tan fácil como fatídica. Creo que gracias a esto el Antibuda como ensayo ha crecido y madurado, estando listo para aquí, volver a los origenes.
El antibuda.

12.5.14

2-Mirarse al espejo.

Retomar el principio por el cual empezó este tema del Antibuda y de que forma. Primeramente, debería decir que fue a causa de ver lo que luego denominaría el “José budista”, un tipo especial de budista este José. La arrogancia y petulancia de algunas personas, que no por casualidad luego dejaron rápidamente la práctica en la mayoría de los casos. Estas personas utilizaban el budismo superficialmente como otros lo hacen con otras prácticas o creencias, sean o no religiosas. Tener esta gente cerca, más tiempo o tan solo una vez, alarmaba sobremanera. Algunas veces, planteaban sus ideas, propias y no del budismo, como la verdad absoluta.  En el decir de muchos budistas, de tan pacíficos, buena onda y en apariencia, inofensivos; se postulan como seres intocables. Como si fueran inmaculados, como si las ideas budistas no pudieran ser criticadas. Una creencia que no es sometida a prueba o testeo, puede rápidamente caer en el dogma de los que sostienen su “verdad absoluta”. Y eso ha ocurrido en muchas reuniones que presencié, aunque de corta duración, hasta que vino alguien con más años de experiencia y puso las cosas en su lugar, o sea en el libre pensamiento. O simplemente, como la fruta madura, todo aquel que hablaba por el mero hecho de hacerlo y poniéndose en el pedestal, demostraba con sus acciones y dichos mucho más posteriores, lo limitado y caduco de sus razonamientos. Es ya un cliché, en nuestra sociedad moderna, mostrarse contestataria y transgresor defenestrando mitos. El tópico favorito de estos pseudo-revolucionarios de más pseudo-intelecto, es la religión cristiana. No vamos a entrar en debates sobre lo que esté bien o mal en esta institución o creencia, aun cuando pudieran tener razón en mucho o en poco, no es el área de debate del Antibuda. Pero en la boca de algunos José Budistas se escapan las críticas al cristianismo, nacidas del resentimiento por sus experiencias pasadas. No es función de este ensayo ahondar en las cuestiones de otra creencia, esto lo trataremos a fondo más adelante, cuando ahondemos en el católico disfrazado de budista, que no es otra cosa que un budista que no pudo superar aun su cristianismo.
La pose arrogante de quien se piensa alejado de toda crítica o censura, rápidamente cae en la arrogancia de quien se cree impune. Por este tipo de actitudes, muchos consideran que el budismo, fuera de toda duda, es una religión perfecta y no puede someterse a revisión. Esto da tanto pavor de convertirse en dogma, que estas letras deberían estar temblando. Les tengo malas noticias, todo es imperfecto si está en este mundo saha. Lo dice el propio budismo, con lo cual dice la doctrina misma que es falible y posible de ser sometida a falsación o refutación. El Antibuda encara la incómoda tarea de meterse donde nadie desea intervenir, el Antibuda asume en este ensayo la fatídica función de decir aquello que no por ser muy molesto deja de ser verdad. Muchos se han vanagloriado de la superioridad del budismo por sobre el cristianismo, y otras creencias. Niezstche lo ha hecho, como hemos visto en el Antibuda original. Pero si llegamos al punto de compararnos con un filosofo de ese calibre, meramente en una reunión de dialogo, no estamos siendo mejores que los revolucionarios de café. Los que quieren armar la revolución socialista-marxista-comunista, mañana por la mañana de ser posible. Pero las palabras rápidamente son llevadas por el viento y la revolución es algo que da pereza, porque implica un esfuerzo para ellos. Los budistas está cayendo en una pedantería retórica, meramente semántica, donde acusan a otros de lo que ellos mismo hacen. Algo que podríamos aprender del Cristianismo. Tener cuidado de ser los primeros en tirar la primera piedra. ¿Quién está libre de todo error para juzgar otras doctrinas?
El antibuda.

8.8.13

1-Ensayando una autocrítica.

Años después de escribir y terminar “El Antibuda” me vi innumerables veces ante la opción de continuar escribiéndolo. Al principio, creí innecesario continuar hablando de un tema del que me parecía seguir siempre sobre lo mismo. Pero otros puntos de debate surgieron y nuevas formas de acción se fueron suscitando con el tiempo. Es por esta razón que el regreso del Antibuda parecía inminente. Continuando la línea nietzscheana iniciada en el primer volumen, “El origen del Antibuda” viene a ser una paráfrasis ideológica, pero nada tiene que ver con la obra homenajeada. “El origen de la tragedia” de Frederick Nietzsche, quien se dedica a tratar en su tesis, la cosmovisión griega partiendo desde el teatro, la música, etc. Haciendo un análisis del mundo griego, mirando al mundo moderno y contemporaneo. Curiosamente, esta tesis fue rechazada, según se cuenta. Calculo que como será rechazado este escrito por los budistas de mentes estrechas. Algo que parece imposiblemente contradictorio. ¿Budistas de mentes estrechas? Eso no es posible! No existe! Perdón, pero lamentablemente, existen y son variados los ejemplares. El Antibuda será calificado con el clásico apelativo de la traición a sensei, la negatividad, que al autor le ha ganado la oscuridad fundamental y otros tantos comentarios igualmente dogmaticos. Comentarios que no tienen asidero ya que son repetidos maquinalmente sin comprensión de lo que se está criticando ni ver si se puede usar esto para mejorar. Lo único que ven los dogmaticos es que su preciada ilusión de tranquilidad ha sido vulnerada y eso no es tolerable. De esta mecánica dogmatica surge la intolerancia budista que trataremos más adelante. Otra contradicción que existe y no es una lamentable fantasía.
Su falaz gran argumento es que falta el “itaidoshin” como dijo alguien en un comentario del Antibuda original. O que la negatividad lo ha dominado. Perdónenme, pero eso no es muy distinto a la noción cristiana de “el demonio me tomó y me obligó a hacer cosas”. Si, claro, así nos justificamos de todo y nos libramos de la responsabilidad. Lamentablemente, el budismo consta de hacerse cargo y responsable de los actos propios. Por ello, no podemos andar endilgándole a ninguna oscuridad fundamental ajena lo que nos negamos a ver. “Algo se pudre en Dinamarca”, decía Shakespeare. Y no digamos lo que se está pudriendo en Gakkai, la propia organización de hecho. Aquí voy a hacer otra paráfrasis, pero literal, en esta ocasión a Keynes. No se confundan, me verán siempre a la derecha de la SGI. Aquellos que calificaron a Keynes de comunista son el mismo tipo de troglodita que me califica como contrario al budismo. Por eso es necesaria una vuelta atrás.
El Antibuda nació como un medio hábil para ponerse desde un lado externo al budismo y la SGI, en un sentido meramente ideológico e intelectual. No así en un sentido emocional o de creencia. La crítica, es en realidad una autocrítica, al budismo. En ningún momento la intención fue destruir. Para dejarlo más claro, la intención original era abrir un debate que la organización tiene pendiente y generar “un mirarse al espejo” que nadie quiere hacer. Calificar a otro de traidor porque no se aguanta la crítica no solo es burdamente típico, además demuestra ser infantil. Conlleva también una gran desidia por querer mejorar. ¿Cómo se puede tratar de mejorar si no se toma en cuenta lo que está incorrecto?
Estas son las simplezas de las diversas opiniones suscitadas por el Antibuda.  Algunas las trataremos más en detalle en capítulos subsiguientes, otras surgirán tratando cuestiones aledañas.
Será inevitable, volver sobre algunas cuestiones y repetir quizá algunos argumentos. Los temas se relacionan y de eso no se puede escapar.
En esta introducción es necesario volver a revisar algunos temas del Antibuda original que requieren de una mayor explicación. O debates que necesitan ampliarse, o han sido ampliados por los comentarios en el Antibuda. Es quizás la mayor intención de “El origen del Antibuda”, repasar como nació y ahondar en las cuestiones de trasfondo, abarcando a las nuevas problemáticas que han surgido en torno al Antibuda y en el entorno en general.
Será inevitable, tocar de costado a algunas otras creencias, pero preferimos evitar la referencia a otras escuelas budistas si es posible. Hablar de escuelas o sectas como NS, es trillado y ya se ha dicho lo requerido. Nos remitimos a las pruebas. Sino que le pregunten a la Madre Teresa de Calcuta sobre ellos y a las víctimas del 9/11.
Hacer un análisis de la Soka Gakkai y ver su gente, una organización es más la gente que la conforma; se convierte en el núcleo de toda la idea del Antibuda. Para esta primera introducción, solo repasaremos lo ya dicho y ahondar donde sea conveniente. Posteriormente a la introducción, nos meteremos de lleno en los temas nuevos, ampliando algunos viejos que sean los más importantes y comenzando los que surjan por el camino.
Esta distinción es lo que muchos no comprenden, el budismo es un camino no un objetivo. El budismo es la vida. La vida es un trayecto, no una línea de llegada que debemos alcanzar. La gente que vive de esa forma, constantemente se encuentra ansiosa por lo que aun no le sucedió o deprimida por lo que ya no puede cambiar. Es así como viven encerrados entre el futuro y el pasado. Lograr ese equilibrio, que se llama vivir el presente, es el camino del medio del que habla el budismo. No como único objetivo, pero si como un ejemplo claro de lo que enseña esta práctica.

1.12.06

Indice de EL ANTIBUDA.

El Antibuda:

1-Mi principio con el budismo.
2-La mala imagen del budismo.
3-Origen de una idiotez.
4-Hazte la fama y sé budista.
5-religión o filosofía?
6-El verdadero buda.
7-Como ser un buda y no morir en el intento.
8-Las nuevas religiones del ultimo siglo.
9-La cultura snob del siglo XXI.
10-Lectura para bobos?
11-Argentino o ignorante?
12-Los mil y un budismos.
13-El crimen del clero budista.
14-Muchos budas, muchos budismos.
15-El Anticristo y El Antibuda.
16-Nietzche y el budismo.
17-Donde Nietzche nunca hubiera llegado.
18-Los privilegiados del Hinayana.
19-La pasividad como forma de vida.
20-La desfiguracion de Gautama.
21-Quien fue el primer buda?
22-Shakyamuni o Nichiren.
23-El vocabulario sectario.
24-El sindrome de Luis XIV.
25-El "tenes que..."
26-El José budista.
27-El buda es Satán y el budismo es el satanismo?
28-La institucionalizacion.
29-Pertenecemos o le pertenecemos?
30-Mas budismo, menos dogmatismo.
31-Adjuntos y afines CO.
32-Dejar la mente de lado, ser de nuevo un neandertal.
33-La mente como enemigo.
34-Creerse infalibles.
35-Humano, demasiado humano.
36-Comparación entre paises.
37-El egoismo budista.
38-La realidad del hinayana, mediocridad.
39-El poco contacto con la realidad.
40-Problemas, grandes vs. chicos.
41-Kaikan o el templo, una burbuja.
42-Los jovenes no tienen grandes problemas?
43-Poca practicidad.
44-El budismo en la Matrix.
45-Enchufarse al Samsara.
46-El neo-buda.
47-El problema del nirvana en Matrix.
48-La apertura de los ojos en Matrix.
49-Terminando con la Matrix.
50-Aclaraciones de la Matrix.
51-Una reflexion final sobre la Matrix.
52-Delirium tremens.
53-El catolico renegado.
54-El karma como cruz.
55-La culpa budista.
56-Ateos y proteos.
57-Semiotica budista.
58-Que enseñaba Siddartha?
59-El verdadero camino del medio.
60-La libertad como responsabilidad.
61-El fin de la división.
62-El paradigma del Antibuda.

62-El paradigma del Antibuda.

Hemos llegado al final de este manifiesto y pronuncio mi veredicto, haciendo una revisión de todo lo antes expuesto, mientras adelanto una conclusión. El budismo es demasiado importante para dejárselo a los seres inferiores. Y por ellos entiendase: fanáticos, José budistas, fariseos, dogmáticos, católicos renegados y cristianos abudizados.
El budismo es mucho más que unos monjes con túnica en un monasterio, sean de la rama que sean. El budismo es fe, practica y estudio. Y estas gentes solo hacen estudio. Hay que erradicar la noción del vulgo no budista que han generado estos asquerosos traidores. No debemos dejar que confundan las enseñanzas inferiores con las verdaderas. Es la responsabilidad de la Soka Gakkai esta misión. Esta es la filosofía de vida que servirá al futuro, diez mil años de aquí a la eternidad. Los verdaderos budas son aquellos que demuestran como son capaces de llevar adelante cualquier obstáculo y no los que tienen la mera apariencia de un sabio cinematográfico de celuloide. La iluminación no corre en quien demuestra más sabiduría, sino en cuanta felicidad emana uno hacia los demás y así poder aliviar sus sufrimientos. Las corrientes de pensamiento de estos últimos dos siglos, y sumemos los anteriores desde la ilustración también, no sirven. No dejemos que esta filosofía se convierta en un snobismo que algunos escritores aprovechados utilizan para ganar dinero. Creando una lectura vana y superficial, preparada para idiotas, leída por modelos top y por ignorantes que tienen demasiado cansancio para profundizar en la verdadera enseñanza. Que lo esencial no sea tapada por adornos transitorios, la Argentina debe ser el faro que ilumine ese camino, nuestras experiencias nos lo demandan. Solo hay un budismo, lo demás es deformación. Y ese es el que sirve a toda la humanidad, no a un clero elitista y sectario. Hay muchos budas, pero no importa solo importa uno, el que somos cada uno de nosotros. Los del Hinayana solo desean una vida sin sobresaltos en este mundo, para esperar un siguiente. El futuro es ahora y esta aquí, el verdadero buda es tan activo como la vida misma. El buda es vida en si. El buda jamás será pasivo. Por mas que el Hinayana deforme y mienta descaradamente. Nichiren, el buda verdadero de los últimos días de la ley, expreso la enseñanza fundamental y lo dejo claro. La enseñanza de Shakyamuni fue salvada del completo olvido y perdición gracias al maestro Nichiren. Hablémoslo claramente a toda la humanidad, sin pelos en la lengua ni lenguaje extraño. No debemos dejar espacio a los José budistas, con sus “Tenés que…”, su amor por el sonido de su propia voz, su fanatismo y su egocentrismo oscuro. Todo eso es contrario a la luz del buda verdadero. Solo hay una enseñanza verdadera y no debemos confundirla con los adjuntos. Son solo eso, no porque no sirvan, pero mantengamos las proporciones. No nos dejemos vencer por el lado oscuro, el egoísmo budista, la culpa budista, ni nada que sea propio de un traidor a la práctica como serian los José budistas. Ese personaje cualunque reside un poco en cada uno de nosotros. Comencemos por erradicarlo de nosotros mismos y así este manifiesto habrá cumplido su cometido y la enseñanza verdadera será propagada. Es el deber de la Soka Gakkai, que se cumpla esta, su eterna misión. He dicho. El antibuda.

61-El fin de la división.

Ya nos encontramos cerca del final de este manifiesto y como para ir cerrando conceptos, entraremos en un punto para meditar de aquí al futuro. Tanto la Soka Gakkai como la Nichiren Shoshu han participado en la propagación del budismo verdadero de Nichiren Daishonin. La premisa siempre ha sido los laicos propagan y el clero preserva. La enseñanza es siempre la causa fundamental. Pero debido a la necedad de un clero parasitario se creo un cisma, en una creencia que propaga y promueve la unión. Es hoy claro que mientras una parte intelectual de los laicos se dedica al estudio de la teoría y, a usarla en la practica (y como practica), en la vida cotidiana; el clero pierde su razón de ser. Necesitamos monjes y sacerdotes en las épocas que corren? Los monjes que abandonaron la Nichiren Shoshu luego del cisma, a los cuales les debemos el tener Gohonzon y estudiar el gosho para los laicos, se convirtieron en meramente laicos. Laicos intelectuales, estudiosos de la doctrina, especialistas en la fe y teoría; pero laicos al fin de cuentas. El concepto de sacerdote, así como el de religión que hemos expuesto antes, esta caduco y totalmente incongruente en esta época del tercer milenio. En su libro "La voluntad de poder" Nietzsche expone una oposición, "Buda contra el crucificado", aunque esto parezca insólito, lo es más un enfrentamiento de budas con budas. Es por esto, que hacia el final de este manifiesto declaramos un llamamiento a la unificación. Tanto Gakkai como la Nichiren Shoshu deben dejar sus rencores de lado y comerse cada uno su orgullo, por el bien del Kosen Rufu y la memoria de Nichiren Daishonin. Dentro de la Nichiren Shoshu hay seguidores laicos. Es con ellos con quienes se debe lograr la unión. No sirve el dividir los esfuerzos, vivir calumniando a la ley porque se defenestran unos a otros. El clero acusa a la SGI de deformar las enseñanzas, los mismos que tacharon partes de los goshos durante la segunda guerra. No solo esto es un error. Sino que olvidan el principio sobre que el budismo es como el agua , se amolda al recipiente que lo contiene. Todo se puede cambiar, y se debe, solo no se ha de cambiar la esencia de la practica. Los dogmas, las reglas y demás cuestiones secundarias son posibles y factibles de alteración. Solo lo estático es lo esencial, o debe serlo. La esencia de una persona no cambia nunca en toda la vida, así es la practica. El budismo es una corriente viva, por lo tanto, cambia y evoluciona. Desde la muerte de Shakyamuni, el budismo ha evolucionado, en los lugares donde pasó, a través del tiempo transcurrido; ha ido evolucionando y cambiando para no quedar anticuado e inservible. Las escuelas que no evolucionaron y se resistieron al cambio, son las que están muertas y caducas. Pero no así, ha sucedido con las deformaciones del budismo verdadero de Nichiren y las del Hinayana/Theravada y otros aislacionistas retrógrados del Mahayana provisional. Los sacerdotes son lo más reticentes al cambio y la evolución, debido a que ellos preservan, son la ortodoxia. Y la ortodoxia sufre de pánico mortal cuando debe cambiar un paradigma establecido porque ya no encaja con la realidad o no le es más útil. Aun en la Nichiren Shoshu no ha sucedido que la ortodoxia se encuentre ante esa circunstancia de ataque de pánico frente a una ruptura paradigmática. Pero ya lo podemos asegurar, sucederá. Desde siempre, la terquedad al cambio de la ortodoxia es la que ha estancado el pensamiento. Para cuando llegan a una instancia de ruptura paradigmática, eso les representa una ruptura en su fe, no en el dogma. Es Solo cuestión de tiempo que la Nichiren Shoshu sufra ese crack, y se rompa. Solo nos preocupan los laicos que los siguen. Es por esto que debemos terminar con la división. Unir a todos los laicos. El Mahayana verdadero debe prevalece sobre el provisional y también a su vez, dejar de lado la traición del Hinayana. Aunque el budismo Theravada hace mucho tiempo que es una lacra caduca y un cúmulo de idioteces inútiles que han perdido su razón de ser. Hace más de mil años que esas enseñanzas perdieron valor, lo certifica la noción de los tres periodos de propagación. Somos bastante pocos en el budismo Nichiren como para estar separados. Budistas del mundo, únanse!!!
El antibuda.

26.11.06

60-La libertad como responsabilidad.


Ya que hemos hablado de los traidores del Hinayana, hablemos ahora del resto de los traidores, los mahayanas. Tales sujetos y especimenes son más condenables. Ser un mahayana pasivo es más incoherente y traidor que siendo hinayana. Incluso un cristiano que traiciona a Jesucristo es menos incoherente que el caso expuesto. Peor que la traición a Cristo, es la traición al buda. Ya que el buda no nos exige ni prohíbe nada, ni siquiera insiste en que lo sigan a el. Es la ley kármica la que da esa libertad absoluta, la misma que para algunos puede resultar desamparante. Pero es este punto donde fallan los practicantes mahayanas desde la base, olvidan el sentido de la libertad que brinda la practica. La libertad sobre las acciones de cada uno, implica responsabilidad. Uno se hace responsable de su vida y por ello es libre. Es la simultaneidad de la libertad y la responsabilidad. Los factores externos, los de la vida cotidiana, las dificultades Todo lo que ocurra desde afuera es parte del mundo fenoménico, por lo cual carece de importancia ante la propia iluminación. Es quizás por esto que el budismo carece de un concepto de Dios todopoderoso que coarte las libertades. Seria también como otra cuestión del mundo fenoménico. Algunos aseguran que la ley es el equivalente a ese Dios que en la practica budista brilla por su ausencia. “Algunos teólogos cristianos modernos consideran a Dios no un ser antropomórfico, sino una “ley” inmaterial y universal, que influye en sobre los fenómenos de todo el cosmos”; dice así el libro “Fundamentos del budismo.”
Fuera esto o no posible, carece de importancia y sentido, confrontado con la verdadera esencia de la práctica, ser feliz. Tanto fue la intención de Shakyamuni y la de Nichiren, que los seres humanos fueran felices, por lo tanto libres. La felicidad verdadera solo es posible en libertad. Tanto en los sutras como en los goshos se expresa. La felicidad sin libertad solo es ilusión. No hay crecimiento, ni autosuperación, sin ser libre. Y lo mas importante, lo cual también implica una responsabilidad, esto fue expuesto para la felicidad de toda la humanidad. Y en esto debemos marcar la traición de los pasivos mahayanas, creando sectas minúsculas que rara vez salían del monasterio principal. De no ser por personas tan activas como Tsunetsaburo Makiguchi primero y Josei Toda después, la escuela Fuji hubiera seguido recluida en el monte por otros 700 años o más, de aquí a la eternidad. Estarían esperando el fin de la era de Mappo? Contando la premisa que tenía Nichiren de exponer la ley para la felicidad de toda la humanidad, y remarquemos el concepto “toda la humanidad”; si no fuera por la Soka Gakkai, el budismo hubiera sido otra corriente de pensamiento oriental elitista más o una extravagante cosmovisión del mundo. La Nichiren Shoshu le debe a la SGI estar en el mundo entero propagada, ahora que la defenestran. Y fueron ellos los que excomulgan a los laicos? Con que autoridad? Lacras traidoras!!!
El antibuda.

25.11.06

59-El verdadero camino del medio.


Convengamos en una cuestión antes de continuar este manifiesto, por si ninguno se ha dado cuenta a esta altura, el equilibrio es una utopía. Equilibrio es una oscilación leve tratando de no llegar de un extremo a otro, sea en la cuestión que sea. Una persona, con todas las letras y lo que ello implicar, es capaz de mantener un punto central y oscilar muy poco. No llega a los extremos habitualmente. Un José budista y demás aberraciones de la naturaleza, rebotan de un extremo al otro como pelota. Son hojas llevadas por el viento, ya que no poseen fuerza vital para dirigir su vida. Van del descreimiento a la fe ciega. No son dueños d su existencia, solo lo aparentan. Son los que habitualmente poseen una actitud de gran actividad, mucha presencia en las reuniones y dan la impresión de que practicaran sin pausa toda su vida. Por suerte, no nos torturaran tanto, ya que solo tienen una fe de fuego, igual de efímera. Esto último, exceptuando muy honrosos casos, es otra utopía. Quien más o quien menos tiene sus altibajos en la fe. Esto es sano, en tanto y en cuanto, ese periodo de distancia sirva como autocrítica. Pero dar cátedra un día y sentenciar como si fueran el buda reencarnado, para luego renegar porque sus cuestiones mortales los golpearon, no solo es una vergüenza, es también una payasada. Esto solo deja claro que nunca hubo una verdadera fe, fue tan ilusoria como un huevo vacío. Y lo único que demuestran es la falta de eso último. Hay ciertas reglas o normas con las que, conciente o inconscientemente, algunos viven. Y ciertas reglas se van transformando en dogma con el tiempo y el uso. Y los dogmas, se transforman en fantasmas que te persiguen y te traban. Así, que la mejor opción es doblar, y si es necesario romper, esas reglas que ya no sirven.
Entre las 80.000 enseñanzas que son el legado de Siddartha, es el sutra del loto, la más evolucionada. El más grave error y crimen de los budistas provisionales del pequeño vehículo es conformarse únicamente con los más primitivos sutras. Es como considerarse catedrático con solo estudiar dos años de una carrera que tomaría cinco. Si retomamos la cuestión de la esencia, que citábamos antes, vemos que pierde importancia la discusión de que sutra es mas importante. La pregunta no seria, que sutra es el esencial? Sino, cual es el que verdaderamente ayuda a aliviar el sufrimiento de las personas? Esa es la verdadera esencia de esta practica y de cualquiera sea. La felicidad de las personas y el alivio de sus sufrimientos. Esto seria la respuesta a la pregunta del titulo, en el capitulo anterior. “Que enseñaba Siddartha?” El modo de lograrlo, lo deja bien claro el buda al dejar las prácticas ascéticas. Tirar demasiado de la cuerda o dejarla demasiado floja, no sirve de ninguna manera. Y es el “demasiado” lo que debemos tomar en cuenta. Demasiado solemne, demasiado fanático, demasiado budista; eso es ser antibudista. Esto es cuando algunos olvidan que la práctica se debe adaptar a sus vidas, no a la inversa. Es cuando se convierten en seres extraños e inaccesibles para el resto de la humanidad, que son sus posibles shakubukus, es ahí cuando abandonaron el verdadero camino del medio. El camino del buda, de la iluminación, su único sendero a la luz es caerse sobre una fogata. Estas actitudes ya las hemos explicado y debatido en un capitulo anterior, el 23, “El vocabulario sectario”. El verdadero camino del medio es desvirtuado por los budistas de Gakkai y de otras escuelas mahayana, cuando esta presente “algún demasiado”. Demasiado ego quizás. Sin embargo, el peor criminal y lo que se debe erradicar es al budismo Theravada. El Hinayana o del pequeño vehículo han hecho eso con el camino del medio, convertirlo en algo pequeño y mediocre. Han instaurado en el mundo, para los legos y el vulgo en general, el estereotipo del buda pasivo y estático. Cuando la mayoría de los budistas, y me permito hablar sobre los de la escuela Fuji, son altamente activos en todo aspecto de la vida cotidiana. Esto es lógico, ya que viven en ella y no se encierran al mundo como los herejes Hinayana. Pasivos budistas? Dejar de moverse? Que tienen en la cabeza? Nada mas contrario a lo que fue la vida de todos los grandes exponentes del budismo. Siddartha no tuvo la más pasiva de las existencias y el mismo renegó de las prácticas ascéticas e inmovilizantes. T´ien T´ai se enfrento en nombre del sutra del loto contra todos los antibudas de su época. Dengyo, fue el propulsor del budismo en un país tan rígido como el Japón. Una misión harto difícil hoy, no quieran imaginar en aquel entonces. Nichiren Daishonin fue la persona que menos paz debe haber tenido. A el intentaron ejecutarlo, sufrió persecuciones y fue exiliado mas de una vez. Porque su estadía en la isla de Sado, no fue precisamente un tour turístico. Mas cercano en el tiempo, tenemos el ejemplo de los tres presidentes de la SGI, quienes no tuvieron un momento de pasividad. Tanto el presidente fundador, Makiguchi como el segundo presidente de la SGI estuvieron en la cárcel y sufrieron la opresión del gobierno militarista del Japón de segunda guerra. Se enfrentaron sin dudar, cuando por otro lado, los monjes de la Nichiren Shoshu se rendían pasivamente a las exigencias de los militares imperiales. O traicionaban el espíritu del buda al venderse ellos y a su fe, con tal de salvar el pellejo. Ellos, que enclaustraron la ley sin darla a conocer, por 700 años.
El Hinayana, bien llamado del pequeño vehículo, han creado una imagen falsa. El buda es la vida, la vida esta en constante movimiento y siempre se abre camino. Pese a todas las dificultades que sufrieron estas personas ejemplares, en su corazón siempre residió la armonía y la paz. Y no una pasiva armonía ni paz estática, sino la verdadera armonía universal de estar en movimiento con el universo. La pasividad es igual al estado de Ku, es decir, igual a la muerte. Como todos saben, estando muertos no se puede manifestar la budeidad. Así que mueran sus cuerpos, ya que sus almas ya lo están.
El antibuda.

20.9.06

58-Que enseñaba Siddartha?


Esta pregunta es motivadora de tantos debates en una conversación, quizás tanto o mas que la de “existe Dios?”. Lo ventajoso y a la vez también contraproducente del budismo, es que todo puede verse a las claras en los sutras. Lo único problemático surge cuando tomamos en cuenta la cantidad de sutras existentes, con las divisiones infinitas que han gestado. Una enseñanza ecléctica que puede resultar confusa para una mente no preparada. Algunas escuelas budistas simplifican este hecho, obviando tales o cuales sutras. Lo mas lucidos, han simplificado en uno solo la enseñanza que reside en otros sutras. Tal es el caso de la escuela Fuji. Es que el budismo, a diferencia de otras religiones, ha evolucionado. El budismo Theravada brinda soluciones, aunque ilusorias, para quien se pone a practicarlo. Igualmente, solo están a metros de la luz, no cerca. El buda descarto las practicas ascéticas y aislacionistas por considerarlas inútiles. Y los del Theravada, las abrazan con fervor. No por nada son llamados Hinayana o del pequeño vehículo.
Una religión que se aísla al sufrimiento, por lógica, no puede brindar soluciones plenas. En el caso de algunos, Mahayana ya vamos mejorando sobre la visión de pasividad contemplativa de los practicantes. Pero, hay un punto central, que debemos exponer ya que es el que se le escapa a cualquier clase de budistas. La pregunta que deberíamos hacernos no es que sutra se debe seguir, cual es mejor, cual es el fundamental y cual es provisional. Lo que deberíamos preguntarnos, antes de entrar en ese tema de los sutras, es: para que queremos el budismo? Las respuestas mas obvias podrían ser, para ser felices, para saber que hay mas allá de esta vida, para nos ayude a sobrellevar nuestras cosas, etc. En esencia, esto es totalmente fundamental, lo que cualquiera desea del budismo es una guía para la felicidad. Un responsable decía que el budismo es un puente a la felicidad. Esto es algo realmente cierto. El buda histórico enseño y practico la forma de vencer los sufrimientos inherentes a la vida, en esencia seria así. Todo lo demás, es retórica. El ser humano, sobre todo el mortal común, gusta de complicarse con normas y regulaciones. Enrollándose en meras cuestiones superficiales que le impiden ver la esencia de la práctica. Así surgen debates inútiles sobre detalles doctrinarios, que dejan de lado lo verdaderamente esencial. No es nuestra intención mostrar casos puntuales, ya que no existe un único tipo de casos ejemplificadotes. En todo este manifiesto hemos visto casos de las más diversas especies y colores. Es inútil seguir ejemplificando, ya que la raíz última de las actitudes antibudistas es que pierden de vista la esencia. Dejan de tener en cuenta el porque central de la practica y para que lo hacen. Las enseñanzas de Siddartha, T´ien T´ai, Nichiren Daishonin, Ikeda sensei, etc. Dejan de ser guías para pasar a ser un lindo palabrerio. Porque aunque le dan la razón a todo lo que dicen los maestros, no tienen el criterio para mantener la vista fija en la esencia del budismo y cual es su verdadera razón de ser. Cuando un dogma choca con la realidad y se demuestra caduco, para los débiles esto es una crisis en la doctrina. Y esto no solo se aplicar al budismo. Ninguna corriente de pensamiento escapa a esta metódica mediocre. La ortodoxia y el fanatismo entran en acción y juego para arreglar lo que creen roto. Pero, en realidad como expuso Imre Lakatos para su teoría del conocimiento científico, que entre en contradicción lo aledaño no afecta a lo central. El paradigma puede sobrevivir si solo se modifica un postulado menor, o una premisa. Con lo que, la tesis principal puede sobrevivir. Lo aledaño (en este caso lo dogmático) puede ser revisado y modificado, sin que afecte a lo central (la esencia de la practica). En el caso del budismo, estos conflictos son de otra naturaleza, a diferencia de otras creencias, debido a que no hay una ortodoxia establecida. Los dogmas, postulados, etc; se han modificado o adaptado según lo requirieran las situaciones o las épocas. Es por esto que el budismo es una creencia que evoluciona. Claro que, como en todas las creencias siempre existe una ortodoxia recalcitrante que debemos combatir, los cuales se rasgan sus vestiduras cuando les queremos modificar sus preciosos y estupidos dogmas.
La ortodoxia tiene como característica, no rendirse jamás ante el cambio. Una capacidad innata para resistirse a lo nuevo y diferente. Siempre queriendo excusarse con salidas por la tangente para no tener que ver que sus premisas están vencidas y es tiempo de una metamorfosis. En estos casos, lo mas sano es volver al principio, a la esencia, y partir desde allí. Pero la ortodoxia hace tiempo que ha perdido la esencia de vista y es donde se resisten de las maneras mas ridículas. El cristianismo es el caso de una religión más estática y poco adaptable a los cambios y nuevos descubrimientos. Es por esto que la ciencia lo viene destruyendo pedazo a pedazo. En cambio, el budismo, mas que nada el budismo que evoluciona, esta siendo confirmado día a día. Al ser adaptable, la esencia no se pierde, siendo posible ajustarlo a los nuevos tiempos.
Y es la esencia lo verdaderamente fundamental en todo pensamiento científico, religioso o filosófico. Lo demás, es solo retórica y palabrerio. Es necesario que remarquemos este punto de la esencia una vez más, para que los budistas lo tengan en cuenta y no lo pierdan nunca de vista. Eso evitara problemas en el futuro a más de uno.
Cuando surgen estas disyuntivas, la mejor pregunta es una como que titula este apartado. Al ver la esencia de las cosas, podes descartar lo transitorio y revelar lo fundamental, tal y como enseña Nichiren. Viéndolo en el interior, porque como escribió Saint Exupery: “Lo esencial es invisible a los ojos”.
El antibuda.