Revisar
el Antibuda es más que solo volver sobre los pasos perdidos o tener un arrebato
de nostalgia. Es regresar sobre lo postulado para ver con nuevos ojos lo
teorizado y especulado. En el caso de los capítulos 15: El Anticristo y El
Antibuda, 16: Nietszche y el budismo y el 17: Donde Nietszche nunca hubiera
llegado; solo podemos comentar que son un estudio más científico sobre el
budismo, con un dejo de verborragia sociológica, que quizá ya no viene al caso.
Es el segmento del Antibuda, donde más intenta relacionarse con su origen
ideológico, pero termina siendo algo que trasciende lo filosófico para meterse
en lo científico, que aunque es sostenido aun por quien lo escribió ya no forma
parte del núcleo central del objetivo de este manifiesto.
Básicamente,
en este repasar el camino hecho, tenemos una serie de ejes claros pero
matizados entre sí. Los temas surgieron aleatoriamente y de esta forma fue redactado
el ensayo. En principio, el tema principal era alegar a la autocritica de la
SGI, viendo donde se encuentran los errores y las preconcepciones equivocadas,
en bien de poder mejorarlas. Esto no ha sido muy festejado, ni tampoco
entendido por numerosos miembros de Gakkai; por desgracia. Igualmente, las
críticas no eran intencionadamente destructivas, todo lo contrario. Empezando
por “El vocabulario sectario” (23) ponemos sobre la mesa, una actitud que se
encuentra a primera vista, a un nivel casi epidérmico. El uso del lenguaje nos
define, lo esencial de la comunicación son los símbolos. En este “slang” o
lunfardo budista, claramente estamos haciendo un “·acting” en términos de
Goffman y marcando una frontera de límite, gris o de cualquier color. Pero al
revés de lo que dice este autor, no existe un intercambio entre los que se
encuentran de lados distintos a esta línea. Los budistas que utilizan este
lenguaje, o bien pasan desapercibidos; considerados como excéntricos del habla.
O por otro lado, se los considera un hato de fanáticos que solo se entienden
entre ellos. Lo que diga el vulgo bien puede ser poco importante, eso está
claro. Pero tengamos cuidado en no irnos al extremo, este es solo un leve
síntoma de algo más importante y grave en actitudes aislacionistas. En los
capítulos 24 al 26,28 al 34, 36, 37, 39 al 43, y del 52 al 57, se tratan toda esta serie de
actitudes que cometemos los de Gakkai, a veces sin intención pero otras con
mucha premeditación. Esto no es para enumerar una especie de listado de pecados
budistas, ese concepto no nos pertenece ni tampoco nos es útil. Desglosar aquí
lo ya dicho, tomaría más de un capítulo, y de hecho, ya los ahondaremos más
adelante, por lo que no es pertinente seguir por aquí.
En
los apartados del 44 al 51, me dediqué en la primera versión a traducir los
fragmentos sobre Matrix the movie y su relación con el budismo. En la segunda
versión, estos capítulos fueron quitados y reemplazados por nuevos temas que
espero profundizar en esta continuación.
En
los capítulos 18, 19 y 38, se trata el tema de los budistas hinayana y sus
defectos para con el resto de la humanidad, básicamente la preconcepción “me
salvo yo y el resto que se pudra”. No vale la pena volver sobre lo mismo, ya
con esta simplificación aunque simple e irónica, no es para nada desacertada ni
pobre. Lo mismo vale para otra escuela budista como es la Nichiren Shoshu,
protagonista del capítulo 13, esta conversación entre ambas partes demostró ser
nula. Ellos alegan que los de SGI deforman la enseñanza, SGI demuestra que hay
que amoldarse al nuevo milenio y reclaman el Gohonzon robado, mientras la NS
niega que nadie más que ellos solos tengan derecho al objeto de veneración
original. Ellos siempre van a tener bronca con SGI porque no son ni tan
numerosos ni tan flexibles en su doctrina, de hecho esas ventajas de Gakkai son
las que siempre criticarán los de la Shoshu. Hablar en este sentido, ha
demostrado en la práctica ser un discusión de sordos. Ellos siguen en sus
trece, allá ellos y nosotros seguiremos en la nuestra. Lo único que la SGI
solicita es respeto, pero eso tampoco parece que entra en el razonamiento de la
NS.
El antibuda.
