Esta pregunta es motivadora de tantos debates en una conversación, quizás tanto o mas que la de “existe Dios?”. Lo ventajoso y a la vez también contraproducente del budismo, es que todo puede verse a las claras en los sutras. Lo único problemático surge cuando tomamos en cuenta la cantidad de sutras existentes, con las divisiones infinitas que han gestado. Una enseñanza ecléctica que puede resultar confusa para una mente no preparada. Algunas escuelas budistas simplifican este hecho, obviando tales o cuales sutras. Lo mas lucidos, han simplificado en uno solo la enseñanza que reside en otros sutras. Tal es el caso de la escuela Fuji. Es que el budismo, a diferencia de otras religiones, ha evolucionado. El budismo Theravada brinda soluciones, aunque ilusorias, para quien se pone a practicarlo. Igualmente, solo están a metros de la luz, no cerca. El buda descarto las practicas ascéticas y aislacionistas por considerarlas inútiles. Y los del Theravada, las abrazan con fervor. No por nada son llamados Hinayana o del pequeño vehículo.
Una religión que se aísla al sufrimiento, por lógica, no puede brindar soluciones plenas. En el caso de algunos, Mahayana ya vamos mejorando sobre la visión de pasividad contemplativa de los practicantes. Pero, hay un punto central, que debemos exponer ya que es el que se le escapa a cualquier clase de budistas. La pregunta que deberíamos hacernos no es que sutra se debe seguir, cual es mejor, cual es el fundamental y cual es provisional. Lo que deberíamos preguntarnos, antes de entrar en ese tema de los sutras, es: para que queremos el budismo? Las respuestas mas obvias podrían ser, para ser felices, para saber que hay mas allá de esta vida, para nos ayude a sobrellevar nuestras cosas, etc. En esencia, esto es totalmente fundamental, lo que cualquiera desea del budismo es una guía para la felicidad. Un responsable decía que el budismo es un puente a la felicidad. Esto es algo realmente cierto. El buda histórico enseño y practico la forma de vencer los sufrimientos inherentes a la vida, en esencia seria así. Todo lo demás, es retórica. El ser humano, sobre todo el mortal común, gusta de complicarse con normas y regulaciones. Enrollándose en meras cuestiones superficiales que le impiden ver la esencia de la práctica. Así surgen debates inútiles sobre detalles doctrinarios, que dejan de lado lo verdaderamente esencial. No es nuestra intención mostrar casos puntuales, ya que no existe un único tipo de casos ejemplificadotes. En todo este manifiesto hemos visto casos de las más diversas especies y colores. Es inútil seguir ejemplificando, ya que la raíz última de las actitudes antibudistas es que pierden de vista la esencia. Dejan de tener en cuenta el porque central de la practica y para que lo hacen. Las enseñanzas de Siddartha, T´ien T´ai, Nichiren Daishonin, Ikeda sensei, etc. Dejan de ser guías para pasar a ser un lindo palabrerio. Porque aunque le dan la razón a todo lo que dicen los maestros, no tienen el criterio para mantener la vista fija en la esencia del budismo y cual es su verdadera razón de ser. Cuando un dogma choca con la realidad y se demuestra caduco, para los débiles esto es una crisis en la doctrina. Y esto no solo se aplicar al budismo. Ninguna corriente de pensamiento escapa a esta metódica mediocre. La ortodoxia y el fanatismo entran en acción y juego para arreglar lo que creen roto. Pero, en realidad como expuso Imre Lakatos para su teoría del conocimiento científico, que entre en contradicción lo aledaño no afecta a lo central. El paradigma puede sobrevivir si solo se modifica un postulado menor, o una premisa. Con lo que, la tesis principal puede sobrevivir. Lo aledaño (en este caso lo dogmático) puede ser revisado y modificado, sin que afecte a lo central (la esencia de la practica). En el caso del budismo, estos conflictos son de otra naturaleza, a diferencia de otras creencias, debido a que no hay una ortodoxia establecida. Los dogmas, postulados, etc; se han modificado o adaptado según lo requirieran las situaciones o las épocas. Es por esto que el budismo es una creencia que evoluciona. Claro que, como en todas las creencias siempre existe una ortodoxia recalcitrante que debemos combatir, los cuales se rasgan sus vestiduras cuando les queremos modificar sus preciosos y estupidos dogmas.
La ortodoxia tiene como característica, no rendirse jamás ante el cambio. Una capacidad innata para resistirse a lo nuevo y diferente. Siempre queriendo excusarse con salidas por la tangente para no tener que ver que sus premisas están vencidas y es tiempo de una metamorfosis. En estos casos, lo mas sano es volver al principio, a la esencia, y partir desde allí. Pero la ortodoxia hace tiempo que ha perdido la esencia de vista y es donde se resisten de las maneras mas ridículas. El cristianismo es el caso de una religión más estática y poco adaptable a los cambios y nuevos descubrimientos. Es por esto que la ciencia lo viene destruyendo pedazo a pedazo. En cambio, el budismo, mas que nada el budismo que evoluciona, esta siendo confirmado día a día. Al ser adaptable, la esencia no se pierde, siendo posible ajustarlo a los nuevos tiempos.
Y es la esencia lo verdaderamente fundamental en todo pensamiento científico, religioso o filosófico. Lo demás, es solo retórica y palabrerio. Es necesario que remarquemos este punto de la esencia una vez más, para que los budistas lo tengan en cuenta y no lo pierdan nunca de vista. Eso evitara problemas en el futuro a más de uno.
Cuando surgen estas disyuntivas, la mejor pregunta es una como que titula este apartado. Al ver la esencia de las cosas, podes descartar lo transitorio y revelar lo fundamental, tal y como enseña Nichiren. Viéndolo en el interior, porque como escribió Saint Exupery: “Lo esencial es invisible a los ojos”.
El antibuda.
Una religión que se aísla al sufrimiento, por lógica, no puede brindar soluciones plenas. En el caso de algunos, Mahayana ya vamos mejorando sobre la visión de pasividad contemplativa de los practicantes. Pero, hay un punto central, que debemos exponer ya que es el que se le escapa a cualquier clase de budistas. La pregunta que deberíamos hacernos no es que sutra se debe seguir, cual es mejor, cual es el fundamental y cual es provisional. Lo que deberíamos preguntarnos, antes de entrar en ese tema de los sutras, es: para que queremos el budismo? Las respuestas mas obvias podrían ser, para ser felices, para saber que hay mas allá de esta vida, para nos ayude a sobrellevar nuestras cosas, etc. En esencia, esto es totalmente fundamental, lo que cualquiera desea del budismo es una guía para la felicidad. Un responsable decía que el budismo es un puente a la felicidad. Esto es algo realmente cierto. El buda histórico enseño y practico la forma de vencer los sufrimientos inherentes a la vida, en esencia seria así. Todo lo demás, es retórica. El ser humano, sobre todo el mortal común, gusta de complicarse con normas y regulaciones. Enrollándose en meras cuestiones superficiales que le impiden ver la esencia de la práctica. Así surgen debates inútiles sobre detalles doctrinarios, que dejan de lado lo verdaderamente esencial. No es nuestra intención mostrar casos puntuales, ya que no existe un único tipo de casos ejemplificadotes. En todo este manifiesto hemos visto casos de las más diversas especies y colores. Es inútil seguir ejemplificando, ya que la raíz última de las actitudes antibudistas es que pierden de vista la esencia. Dejan de tener en cuenta el porque central de la practica y para que lo hacen. Las enseñanzas de Siddartha, T´ien T´ai, Nichiren Daishonin, Ikeda sensei, etc. Dejan de ser guías para pasar a ser un lindo palabrerio. Porque aunque le dan la razón a todo lo que dicen los maestros, no tienen el criterio para mantener la vista fija en la esencia del budismo y cual es su verdadera razón de ser. Cuando un dogma choca con la realidad y se demuestra caduco, para los débiles esto es una crisis en la doctrina. Y esto no solo se aplicar al budismo. Ninguna corriente de pensamiento escapa a esta metódica mediocre. La ortodoxia y el fanatismo entran en acción y juego para arreglar lo que creen roto. Pero, en realidad como expuso Imre Lakatos para su teoría del conocimiento científico, que entre en contradicción lo aledaño no afecta a lo central. El paradigma puede sobrevivir si solo se modifica un postulado menor, o una premisa. Con lo que, la tesis principal puede sobrevivir. Lo aledaño (en este caso lo dogmático) puede ser revisado y modificado, sin que afecte a lo central (la esencia de la practica). En el caso del budismo, estos conflictos son de otra naturaleza, a diferencia de otras creencias, debido a que no hay una ortodoxia establecida. Los dogmas, postulados, etc; se han modificado o adaptado según lo requirieran las situaciones o las épocas. Es por esto que el budismo es una creencia que evoluciona. Claro que, como en todas las creencias siempre existe una ortodoxia recalcitrante que debemos combatir, los cuales se rasgan sus vestiduras cuando les queremos modificar sus preciosos y estupidos dogmas.
La ortodoxia tiene como característica, no rendirse jamás ante el cambio. Una capacidad innata para resistirse a lo nuevo y diferente. Siempre queriendo excusarse con salidas por la tangente para no tener que ver que sus premisas están vencidas y es tiempo de una metamorfosis. En estos casos, lo mas sano es volver al principio, a la esencia, y partir desde allí. Pero la ortodoxia hace tiempo que ha perdido la esencia de vista y es donde se resisten de las maneras mas ridículas. El cristianismo es el caso de una religión más estática y poco adaptable a los cambios y nuevos descubrimientos. Es por esto que la ciencia lo viene destruyendo pedazo a pedazo. En cambio, el budismo, mas que nada el budismo que evoluciona, esta siendo confirmado día a día. Al ser adaptable, la esencia no se pierde, siendo posible ajustarlo a los nuevos tiempos.
Y es la esencia lo verdaderamente fundamental en todo pensamiento científico, religioso o filosófico. Lo demás, es solo retórica y palabrerio. Es necesario que remarquemos este punto de la esencia una vez más, para que los budistas lo tengan en cuenta y no lo pierdan nunca de vista. Eso evitara problemas en el futuro a más de uno.
Cuando surgen estas disyuntivas, la mejor pregunta es una como que titula este apartado. Al ver la esencia de las cosas, podes descartar lo transitorio y revelar lo fundamental, tal y como enseña Nichiren. Viéndolo en el interior, porque como escribió Saint Exupery: “Lo esencial es invisible a los ojos”.
El antibuda.




